el proyecto nace de la escucha de un lugar atravesado por la historia y acompaña el diálogo entre arte, moda, materia y alta artesanía. la luz no se impone sobre las obras ni sobre la arquitectura: las revela lentamente, preserva sus sombras y construye, sala tras sala, un relato sensible.
la práctica de marionanni se entrelaza así con su enseñanza: observar, conocer y experimentar se convierten en parte de un único método de proyecto. una luz medida y cambiante habita el palacio sin alterar su memoria, devolviendo a la belleza la fuerza de un gesto necesario.