La observación ante todo.
mario baja las escaleras, sale de casa, gira, mira, observa, toma nota, fotografía en su mente, toca con mano y saborea todo lo que rodea a bizzuno, una pequeña fracción de romaña. sigue caminando, no se detiene.
recupera las cosas y las reinventa, a su modo, como van mejor según el; aprende a usar las manos movidas por tantos pensamientos, ideas y hechos de vida que le rodean.
inicia construyendo pesebres, de modo natural e instintivo, articulándolos y estructurándolos, hasta que se da cuenta de que proyecta los pesebres, incluso antes de construirlos. todos sus pensamientos tienden a la proyectualidad.
[...sigue...]